Michu enfermedad: ¿De qué murió María Rodríguez Gamaza a los 33 años?
María Rodríguez Gamaza, más conocida como Michu, falleció a los 33 años. Descubre cuál fue la causa de su muerte de la expareja de José Fernando Ortega

María Rodríguez Gamaza, conocida popularmente como Michu, falleció a los 33 años en su domicilio de Sanlúcar de Barrameda, en Cádiz. Su muerte ha generado un fuerte impacto en el mundo del corazón, especialmente por su conocida relación con José Fernando Ortega, hijo del torero José Ortega Cano y la icónica Rocío Jurado.
Aunque aún se esperan los resultados oficiales de la autopsia, las primeras versiones apuntan a una enfermedad cardíaca congénita que la acompañó desde su nacimiento.
El fallecimiento de Michu ha despertado numerosas dudas en redes sociales y medios de comunicación. ¿Cuál fue la causa de su muerte? Según fuentes cercanas, la joven gaditana padecía desde su nacimiento una cardiopatía congénita, una afección crónica del corazón que le ocasionó diversos problemas de salud a lo largo de su vida.
En 2018 fue sometida a una intervención quirúrgica que buscaba evitar un trasplante de corazón. Sin embargo, el trasplante nunca se realizó. A raíz de su delicado estado, le fue implantado un marcapasos y recibió un diagnóstico de discapacidad del 38%, certificado por sus complicaciones cardíacas.
Collage de fotos de Michu expareja de José Fernando Ortega
Michu fue pareja de
Aunque la causa oficial aún no ha sido confirmada por las autoridades, todo apunta a que su muerte está relacionada con dicha afección cardíaca. Se espera que los resultados de la autopsia esclarezcan los detalles médicos en las próximas horas.
María Rodríguez Gamaza nació en 1991 y se convirtió en figura mediática tras iniciar una relación sentimental con José Fernando Ortega Mohedano en 2013. Fruto de esa relación nació su hija Rocío en 2017, quien hoy tiene 8 años. La pequeña es nieta de José Ortega Cano y de la fallecida cantante Rocío Jurado.
La relación entre Michu y José Fernando estuvo llena de altibajos, influenciada por los problemas de adicción de él y por tensiones familiares que fueron ampliamente documentadas en la prensa rosa. Pese a las dificultades, intentaron mantener el vínculo y reconstruir su vida en común en diversas etapas.
En 2024, Michu sufrió una pérdida gestacional, lo que agravó su situación emocional y física. Aun así, quienes la conocieron aseguran que nunca dejó de luchar por su bienestar y, sobre todo, por el de su hija.
Más allá de su vida sentimental, Michu era una mujer dedicada y comprometida con su maternidad. En los últimos años, se mantuvo alejada del foco mediático, enfocándose en su hija y en su trabajo como consultora de productos de belleza.
Quienes la rodeaban la describen como una madre amorosa, valiente y resiliente frente a los desafíos que su condición de salud le imponía.






