Hijo de pastor Germán Ponce pensó que su mamá podía ‘resucitar’ al ver su tumba
Germán Ponce Jr. compartió cómo la fe y el amor por su madre lo hicieron pensar en un milagro en el momento de su muerte.

En una emotiva entrevista, Germán Alonso Ponce, hijo del pastor Germán Ponce, compartió un momento íntimo relacionado con el fallecimiento de su madre Ninoska de Ponce, habló sobre su fe, el legado de su madre y la enseñanza más grande que le dejó.
El video que subió la iglesia Ebenezer en su cuenta de TikTok muestra un instante desgarrador y a la vez revelador sobre la pérdida de su madre.
En un momento de la grabación, Ponce Jr. compartió sus sentimientos mientras se encontraba junto a la tumba de su madre, diciendo: “Cuando veníamos con la tumba con mi mamá, estábamos ya a punto de ponerla ahí en el agujero. Yo le decía, ‘Señor, ¿y si se levanta ahorita?’ Ya si es algo milagroso y toda esta gente se convierte”.
El joven expresó cómo esa experiencia profundizó aún más su fe. “Yo sí soy creyente. Creo, de verdad. No solamente me porté bien, sino yo sí creo. Creo que hay un Dios, creo que Él es nuestra única oportunidad de vida buena, no la religión, no la iglesia, no poner de corbata”, comentó con firmeza.
En la entrevista, le preguntaron sobre el legado de su madre, quien fue conocida como una madre para muchas personas, especialmente dentro de la iglesia Ebenezer, donde desempeñaba un papel central.
La respuesta de Germán fue emotiva y llena de gratitud: “Sí, fíjate que hay un legado visible que es el que todos tratamos de imitar, ¿verdad? Su danza, su forma de cantar. Claro.”
Sin embargo, lo que realmente marcó a Germán fue un acto de profunda fe de su madre antes de su fallecimiento.
“Una vez que ella venía en silla de ruedas… ya pesaba bien poquito, 100 libras. Y entonces nos pidió el micrófono para poder cantar desde la silla de ruedas. Eso fue para mí la joya más grande que mi mamá me dejó, porque ver ese grado de degradación física y todavía querer adorar… Eso para mí es la mayor enseñanza que hay”, relató con emoción.
El joven compartió que su madre nunca se quejó, ni siquiera en sus momentos más difíciles. “Nunca alegó, nunca se quejó de que, ‘¿por qué esto, Dios?’ No, no, no. Nunca. Tengo un par de fotos cuando comenzaba la enfermedad que tenía haciéndole así, ‘todo está bien, aquí estamos comiendo,’ y ya estaba malita, y no, nunca se quejó,” relató.
Para Germán, la mayor lección que su madre le dejó fue la importancia de adorar a Dios incluso en medio de las pruebas.
“Uno puede seguir en la prueba adorando al Señor. Adorando, me refiero a llevar un estilo de vida que honra a Dios”, añadió.
Con su testimonio, Germán Ponce Jr. refleja el poder de la fe, el amor y el legado de una madre que inspiró a muchos. En un mundo donde las pruebas son inevitables, su mensaje es claro: nunca dejar de adorar, nunca dejar de creer.






