¿Quién es Marcelo Porcel?: El empresario bajo la lupa judicial por abuso a menores
Marcelo Porcel, empresario argentino, enfrenta acusaciones de abuso contra menores.
Tras su regreso inesperado desde Punta del Este Uruguay el viernes pasado, Marcelo Porcel cambió de abogado en medio de la investigación que lo tiene en el centro de la atención pública.
El empresario argentino está acusado de al menos 11 casos de presunto abuso sexual de compañeros de sus hijos que asistían a una escuela de Palermo Chico, Argentina.
El nuevo defensor es Roberto Rallín, abogado con experiencia en causas de alto perfil, quien presentó formalmente su designación ante el juzgado Criminal y Correccional a cargo del magistrado Carlos Bruinard.
La diligencia es clave para el desarrollo del proceso judicial.
Posible incumplimiento de Plazo Judicial
La Justicia evalúa si Porcel excedió el plazo para informar su regreso a la Argentina. Según fuentes, debía notificar antes del 5 de enero y tenía 72 horas para comunicar cualquier cambio. De no haberlo hecho, podría ser declarado en rebeldía.
Durante el fin de semana circuló que Porcel habría regresado en el vuelo AR 1357 de Aerolíneas Argentinas, el mismo día en que se presentó una nueva denuncia en su contra.
Su ausencia en el casamiento de su sobrina, motivo de su viaje a Uruguay, también llamó la atención mediática.
Denuncias y medidas judiciales contra Marcelo Porcel
El fiscal Pablo Turano solicitó que Porcel sea citado a declarar por abuso y corrupción de menores, aunque no pidió su detención, considerando que siempre se mantuvo a derecho durante viajes previos al extranjero.
Desde el inicio de la causa, el empresario tiene prohibido cualquier contacto con las víctimas, sus familias y testigos, y se le impide acercarse al Colegio Palermo Chico y al club GEBA, manteniéndose a más de 300 metros de estos lugares.
Hechos aberrantes y modus operandi de Marcelo Porcel
El caso comenzó el 5 de julio de 2024. Los hechos investigados habrían ocurrido entre 2022 y 2024, en lugares como el departamento de Porcel en Torre Le Parc, la oficina del empresario en Retiro y un inmueble de la madre del acusado.

Los relatos de los menores describen reuniones en las que se les ofrecía alcohol y dinero para realizar apuestas en juegos online o cumplir desafíos, algunos de carácter sexual, aprovechando la confianza que les otorgaba ser padre de sus compañeros.
Se documentaron traslados nocturnos secretos, chats grupales con nombres como “Agente P” y “Shubidubi”, y acciones que incluían masajes con tocamientos indebidos.
La mayoría de los menores ya declararon en Cámara Gesell, y se incorporaron peritajes psicológicos que reflejan el impacto en su desarrollo y bienestar.






