‘Siempre la recordaremos’: Influencer muere tras someterse a una abdominoplastia
Antes de la cirugía, había compartido videos desde la clínica, mostrando entusiasmo por el procedimiento.
La influencer Rachel Tussey, de 47 años, falleció tras someterse a una abdominoplastia, un procedimiento estético para aplanar el abdomen.
La creadora de contenido, conocida por compartir temas relacionados con la maternidad, se realizó la cirugía el pasado 25 de febrero en un centro médico de Cincinnati, en el estado de Ohio, Estados Unidos.
Tras la intervención, sufrió complicaciones graves que derivaron en una lesión cerebral, lo que la mantuvo en estado crítico hasta que finalmente falleció.
Familia confirma su muerte y agradece apoyo
Fue su esposo, Jeremy Tussey, quien confirmó la noticia a través de un mensaje, agradeció las muestras de apoyo recibidas.
“Estamos profundamente agradecidos por el cariño y las oraciones. Rachel fue una esposa y madre maravillosa que tocó la vida de muchas personas”, expresó.
La decisión de retirarla del soporte vital se tomó tras el deterioro de su estado de salud, mientras permanecía bajo cuidados paliativos.
Influencer compartía su proceso en redes
Rachel contaba con más de 25 mil seguidores en TikTok, donde publicaba contenido enfocado en su vida familiar y su experiencia como madre.
Días antes de la cirugía, había compartido videos desde la clínica, mostrando entusiasmo por el procedimiento. En una de sus publicaciones, pidió oraciones y expresó confianza en que todo saldría bien.
Su fallecimiento ha generado una ola de mensajes de condolencias por parte de seguidores, quienes destacaron su cercanía y autenticidad.
LEA: Flor Vigna, ¿quién es la argentina que enfrentará a Alana Flores en Supernova?
¿Qué es una abdominoplastia?
La abdominoplastia es una cirugía estética que busca eliminar el exceso de grasa y piel del abdomen, además de tensar los músculos de la pared abdominal.

Este procedimiento es común en personas que han pasado por embarazos o pérdida significativa de peso, aunque como cualquier intervención quirúrgica, implica riesgos que deben ser evaluados previamente por especialistas.
El caso de Rachel Tussey ha reavivado el debate sobre los riesgos asociados a cirugías estéticas, especialmente cuando son difundidas en redes sociales como parte de procesos personales.





