Al Waleed bin Khaled bin Talal Al Saud: familia, edad y muerte ¿Tenía esposa?
Al Waleed bin Khaled bin Talal Al Saud, conocido como el 'Príncipe Durmiente', falleció tras permanecer dos décadas en coma. Conoce quién fue.

Tras casi dos décadas en estado vegetativo, Al Waleed bin Khaled bin Talal Al Saud, miembro de la familia real saudí y conocido internacionalmente como el ‘Príncipe Durmiente’, falleció a los 36 años.
Al Waleed bin Khaled bin Talal Al Saud fue hijo del príncipe Khaled bin Talal y sobrino del reconocido empresario y multimillonario Alwaleed bin Talal, una figura clave en el mundo de las inversiones globales a través de Kingdom Holding.
Su familia forma parte de una de las ramas más influyentes de la monarquía saudí. Además, su abuelo fue el fundador del Reino de Arabia Saudita, lo que situaba al joven príncipe en una posición de alta relevancia dentro del linaje real.
Al Waleed bin Khaled bin Talal Al Saud falleció a los 36 años tras permanecer en coma casi 20 años, consecuencia de un grave accidente automovilístico en Londres cuando tenía entre 15 y 18 año.
En 2005, mientras cursaba estudios en una academia militar en Londres, Al Waleed bin Khaled sufrió un grave accidente automovilístico que le provocó una hemorragia cerebral masiva.
Tenía tan solo 15 años (aunque algunas fuentes indican que tenía 18) y desde ese momento entró en un estado vegetativo persistente del que nunca logró recuperarse.
Durante los casi 20 años que permaneció en coma, su familia, especialmente su padre, se negó rotundamente a desconectar el soporte vital. Su padre, Khaled bin Talal, manifestó siempre una firme creencia en que su hijo algún día despertaría.
Esa esperanza se mantuvo viva durante años, alimentada por videos que mostraban movimientos leves, como levantar una mano o abrir los ojos momentáneamente.
El príncipe Al Waleed falleció el 19 de julio de 2025. Su muerte marcó el fin de un capítulo profundamente emotivo y simbólico para Arabia Saudita y el mundo árabe.
La noticia fue confirmada por medios oficiales y rápidamente se viralizó en redes sociales, donde miles de personas ofrecieron sus condolencias y compartieron mensajes de admiración por la fe inquebrantable de su familia.
El funeral tuvo lugar en Riad, donde asistieron altos miembros de la realeza saudí, ciudadanos y líderes religiosos.
No hay registros públicos que indiquen que el príncipe haya estado casado o haya tenido hijos. Dada la condición en la que vivió desde su adolescencia, su vida personal se limitó estrictamente al entorno familiar y médico que lo cuidó durante años.
Este apodo surgió en redes sociales y medios internacionales a lo largo del tiempo, a medida que su historia ganaba notoriedad. La combinación de su juventud, el largo periodo en coma y la fidelidad de su familia lo convirtieron en símbolo de fe, paciencia y esperanza para muchos en el mundo islámico y más allá.





