Hondureña cuenta cómo conoció a su novio ruso en una historia de amor inesperada
Milly y Alexander, unidos por el destino y el español, revelan cómo un videomensaje cambió sus vidas para siempre.

Una pareja, conformada por Milly, una joven hondureña, y Alexander, de origen ruso, compartió la historia de su romance, el cual floreció de la manera más inesperada en la lejana Rusia.
“Todo el mundo quiere saber cómo nos conocimos”, así inicia Milly el relato de su peculiar y encantadora historia de amor con Alexander.
Y es que su conexión, que comenzó en el ámbito académico y se transformó en un idilio, es digna de una película romántica con toques de audacia.
El primer encuentro: Entre libros y clases virtuales
Milly, con sus raíces hondureñas, se encontraba cursando la universidad en la majestuosa San Petersburgo, Rusia. Durante sus años de estudio, la joven hondureña se dedicaba a impartir clases de conversación en una escuela de español.
Mientras tanto, a miles de kilómetros, en la capital rusa de Moscú, Alexander buscaba perfeccionar su español. Fue entonces cuando alguien le recomendó una escuela de español en línea, y el destino quiso que Milly se convirtiera en su maestra.
Durante “algunos meses”, Alexander fue alumno de Milly en esas clases de español que, sin saberlo, los conectarían para siempre.
Un video invitación y un español “horrible”
La chispa, o al menos la oportunidad para ella, surgió cuando Alexander tuvo que viajar a San Petersburgo por motivos de trabajo personal. Fue en ese momento cuando decidió dar un paso valiente.
“Cuando estaba en San Petersburgo, yo decidí escribir”, relata Alexander. Aunque su español era “horrible”, según sus propias palabras, la determinación de invitar a Milly a salir fue más fuerte.
Alexander le envió un videomensaje a Milly, un gesto que hoy forma parte de su historia viral. En el clip, con un español entrecortado pero lleno de intención, Alexander le decía: “Hola, Emily, ¿cómo estás? Estoy en San Petersburgo por dos o tres días. Si no tienes planes o quieres ir a d lado, ah, me me dice, me digo, no sé”.
Un reencuentro inesperado y el amor que no cesó
Milly y Alexander sí salieron y “chatearon” después de ese valiente video. Sin embargo, la vida los separó momentáneamente, ya que Alexander tuvo que regresar a Moscú.
Parecía que cada uno estaba “ocupado” con sus respectivas vidas. Pero el destino, caprichoso y persistente, tenía otros planes.
Meses después, la pareja se reencontró en la misma ciudad donde todo había comenzado: San Petersburgo. Y desde ese emotivo reencuentro, como ellos mismos afirman, “nunca nos separamos”.
La pareja concluye su relato con un mensaje inspirador para todos aquellos que dudan en expresar sus sentimientos: “aún con español horrible o una lengua horrible, no tengan miedo de invitar a su crush a salir”.






