Chiqui Pereyra: ¿Quién era, edad, de qué murió y trayectoria en el tango?
El mundo del tango argentino está de luto. Ricardo “Chiqui” Pereyra, una de las voces más emblemáticas de las últimas décadas, falleció a los 74 años luego de un delicado cuadro de salud provocado por un accidente doméstico.
El cantante, oriundo de General Roca, Río Negro, había sufrido una caída desde una escalera que derivó en una intervención quirúrgica de urgencia.
A pesar de los esfuerzos médicos, su estado no mejoró y su vida se apagó en una clínica de Buenos Aires.
La confirmación de su muerte fue difundida por su entorno cercano, quienes pidieron respeto y privacidad, especialmente para su esposa, afectada profundamente por la pérdida.
Antes del desenlace, se había informado que Pereyra se encontraba clínicamente estable, aunque sin actividad neurológica, situación que anticipaba un pronóstico muy delicado.
¿Quién fue Ricardo “Chiqui” Pereyra?
Nacido el 26 de junio de 1951 en General Roca, Pereyra inició su carrera en el folklore antes de consolidarse como un referente del tango.
Su talento vocal y su carisma lo llevaron a la televisión y a los escenarios más importantes del país.
Formó parte del programa Grandes Valores del Tango a sus 27 años, lo que marcó un antes y un después en su trayectoria profesional.
Durante su carrera, recibió importantes reconocimientos, entre ellos el Premio Konex en 1995 como cantante masculino de tango y el Premio Santos Vega en 2007.
Su repertorio incluye tangos emblemáticos como Dame tiempo, Y no le erré, Fangal y la milonga Cobrate y dame el vuelto.
En 2003 lanzó su disco Viento que vino del sur, con colaboraciones de figuras como Mercedes Sosa y Lito Vitale.
Pereyra también llevó su música más allá de Argentina, realizando giras por España, Estados Unidos y especialmente Chile, además de recorrer el interior del país, consolidándose como un referente que unió el tango porteño con la raíz del interior argentino.
Legado y conmoción en la cultura argentina
La muerte de Chiqui Pereyra deja un vacío en la escena del tango y una profunda tristeza entre sus seguidores y colegas.

Su voz y su estilo único forman parte de la memoria musical de varias generaciones, y su trayectoria demuestra cómo un artista del interior del país puede conquistar los escenarios internacionales sin perder su identidad.
Su legado continúa vivo en los registros de televisión, grabaciones discográficas y la memoria colectiva de quienes disfrutaron de su música, convirtiéndolo en un verdadero ícono del tango argentino.





