La música cristiana de habla hispana está de luto. Eduardo Santoro, cantante, compositor, evangelista y pastor argentino, falleció el 4 de febrero de 2026 a los 65 años.
La noticia, confirmada a inicios de febrero por medios y figuras del ámbito evangélico, generó una profunda conmoción entre iglesias, músicos y fieles que crecieron escuchando y cantando sus composiciones.
Aunque su partida fue descrita como repentina e inesperada, hasta el momento no se ha informado de manera oficial la causa médica concreta de su fallecimiento.
En ese sentido, la información pública se ha centrado principalmente en su trayectoria, su testimonio de fe y el impacto de su ministerio, en señal de respeto hacia su familia y su entorno cercano.
Causa de muerte de Eduardo Santoro
De acuerdo con los datos difundidos por su círculo ministerial, Eduardo Santoro falleció el martes 4 de febrero de 2026, apenas semanas después de haber cumplido 65 años.
Su muerte ocurrió pocos días después de haber predicado, lo que sorprendió aún más a la comunidad cristiana, ya que se mantenía activo en su labor pastoral.
Hasta ahora, no se han revelado detalles médicos específicos ni se ha hablado de alguna enfermedad previa o accidente. En los comunicados difundidos, se menciona que “partió con el Señor”, una expresión común dentro del lenguaje de fe cristiano, sin mayores precisiones sobre las circunstancias clínicas de su deceso.
Collage de fotos de Eduardo Santoro
La muerte de Eduardo Santoro representa la partida de una figura clave para la música cristiana en español.
¿Quién era Eduardo Santoro?
Eduardo Santoro nació el 6 de enero de 1961 en Buenos Aires, Argentina, en el seno de una familia de origen italiano. Desde muy joven mostró una profunda vocación espiritual, influenciado de manera decisiva por la fe de su madre, Rosa Vanella de Santoro.

Inició su servicio en la Iglesia Cristiana Evangélica Ebenezer, donde participó activamente en áreas de alabanza, evangelismo y en programas de rehabilitación para personas con problemas de adicción.
Durante varios años, alternó su ministerio con su trabajo como mecánico dentista, hasta que finalmente decidió dedicarse por completo a la obra cristiana.





