María José Ardila era una joven caleña de 23 años, madre de un pequeño, que perdió la vida tras participar en un peligroso reto con licor en una discoteca ubicada al norte de Cali, Colombia.
El trágico incidente ocurrió el domingo 26 de octubre de 2025, cuando la joven salió a celebrar un cumpleaños con un grupo de amigas y fue invitada a participar en una dinámica que ofrecía un premio de 1.5 millones de pesos colombianos a quien lograra ingerir varios tragos seguidos en poco tiempo.
Según testigos, María José aceptó el reto y alcanzó a beber cinco tragos antes de desplomarse en medio del local. “Este trago qué es, esto me supo inmundo”, habría alcanzado a decir antes de caer inconsciente.
De inmediato, fue trasladada a una clínica, donde los médicos confirmaron que sufrió muerte cerebral a causa de las complicaciones derivadas del consumo excesivo de alcohol.
Caso de María José Aridila
De acuerdo con el relato de su padre, Andrés Ardila, la joven perdió el conocimiento en pleno desarrollo del reto.
“En el momento que ella acepta el reto, faltándole como tres o cinco shots para ganarse el reto, se desmaya, vomita, broncoaspira y se queda sin oxígeno durante 17 minutos hasta llegar a urgencias de la clínica”, explicó.
El padre también denunció la falta de protocolos de emergencia en el establecimiento. Aseguró que no había ambulancia ni personal paramédico disponible, por lo que las amigas de su hija tuvieron que bajarla hasta la calle y pedir ayuda por su cuenta.
“Las amigas la bajaron a la calle para parar un taxi, pero los conductores no querían detenerse porque creían que estaba borracha. Finalmente, un amigo tuvo que venir desde su casa para llevarla a urgencias. Yo llego y alcanzo a verla en reanimación, la veo morir tres veces, hasta que la intubaron”, relató conmovido.
Pese a los esfuerzos médicos, la joven no logró recuperarse. Horas más tarde, su familia confirmó la devastadora noticia: María José Ardila fue diagnosticada con muerte cerebral.
Reacción de la familia y pedido de justicia
El caso ha dejado una profunda huella en la familia Ardila, quienes piden justicia y exigen a las autoridades mayor control sobre los retos promovidos por discotecas y bares, así como la presencia de personal capacitado para atender emergencias.
“Les pido a los dueños de las discotecas que, si van a hacer estas cosas, tengan al menos un paramédico o una ambulancia. No todos los cuerpos resisten y hoy mi hija, que era fuerte, está así”, expresó el padre entre lágrimas.
Tras conocerse el caso, el secretario de Salud de Cali, Germán Escobar, advirtió sobre los peligros del consumo excesivo de alcohol y la necesidad de actuar con responsabilidad tanto por parte de los consumidores como de los establecimientos.
“El alcohol es una sustancia que tiene efectos negativos para la salud, puede ser peligrosa y, como lo vimos, incluso puede arriesgar la vida de las personas”, señaló el funcionario.
Además, se anunció que la Secretaría de Seguridad y la Policía Metropolitana de Cali iniciaron una investigación para determinar si el establecimiento incumplió normas de seguridad o promovió prácticas que pusieran en riesgo la integridad de los asistentes.





