Tradicionalmente, los hombres son los que realizan este tipo de piropos, sin embargo, según estudios de psicología de relaciones, el 73% de los caballeros afirman que reciben halagos significativos al menos una vez al mes, mientras que las mujeres reciben cuatro veces más frecuente.
En ese sentido, muchas mujeres quieren sorprender a sus parejas. Y es que en redes sociales han despertado curiosidad, risas y también debates sobre los límites del humor y la comunicación entre géneros.
Es que vale destacar que no todos los piropos funcionan igual: el contexto importa, la intención importa. Y sobre todo, el respeto y consentimiento son la base de cualquier halago efectivo.
En este contexto, el término vulgar no se refiere a faltar al respeto, sino que suele ser sarcástico, cómico y exagerado, lo que alimenta el carácter viral.
Históricamente, los piropos callejeros han sido más asociados al acoso hacia las mujeres. Sin embargo, en redes sociales la conversación se ha invertido de forma irónica: ahora son las mujeres quienes comparten “piropos fuertes o atrevidos” dirigidos a los hombres.
Piropos para hombres chistosos:
Bajo este contexto, te compartimos 10 piropos chistosos:
Papito, con ese porte cualquiera se tropieza… pero yo me dejo caer.
Y ese cuerpazo, decime dónde lo compraste que quiero uno pa’ Navidad.
Vos no sos wifi, pero bien que cuando aparecés… me conecto de una.
Con esos brazos cualquiera se siente protegida… y un poquito tentada.
Si así caminás, no quiero imaginar cómo corrés… peligroso.
Papá, con respeto… pero qué bendecida la camisa que te queda apretadita.
Hombre así no debería andar suelto… debería andar conmigo.
Con todo respeto, pero estás como para pedirte fiado… y pagarte con abrazos.
Si ser guapo fuera delito, ya te hubieran dado cadena perpetua… y yo llevándote comida.
Ese olor rico es tu perfume… o son las ganas que me dan de abrazarte.
Piropos cortos:
Papito, provocás más que el café de la mañana.
Estás como para pedirte prestado… y no devolverte.
Qué peligro andás… y yo sin seguro.
Con ese cuerpo cualquiera peca.
Ay, vos… así querés que una no se porte bien.
Mmm, cosita rica, vení pa’ acá.
Ese look pide travesura.
Sos la razón por la que se me olvida la dieta.
Con vos sí me pierdo… y feliz.
Qué delicia de hombre, Dios me libre… pero que no me cuide tanto.
Puedes leer sobre: Piropos de albañil para hombres: chistosos, atrevidos e inteligentes
Piropos largos:
Papito, si así te ves un lunes por la mañana, no quiero imaginar cómo te mirás un viernes… seguro que hasta dan ganas de pedirte a domicilio.
Con ese cuerpazo cualquiera pierde la paciencia… y yo ya ni fuerzas tengo para hacerme la difícil.
Vos no caminás, vos provocás; cada paso tuyo es una tentación que debería venir con advertencia de “peligro: alto voltaje”.
Si ser guapo fuera trabajo, te pagarían horas extras… y yo sería la jefa solo para supervisarte más de cerca.
Con esa sonrisa cualquiera se confunde… una piensa cosas que ni Dios aprueba, pero igual las piensa.
Vos no sos tentación, sos la prueba completa… y yo ya fallé desde que te vi venir de lejos.
Si así te queda la camiseta apretada, no quiero ni imaginar cómo se te ve el ego… seguro bien inflado y con razón.

Andás tan rico que una se olvida hasta del orgullo… y mira que yo no olvido ni la clave del wifi.
A vos no te deberían dejar salir solo… una termina queriéndote pedir permiso hasta para respirar.
Con ese porte cualquiera cree en el amor a primera vista… yo ya estoy lista para firmar donde sea, solo decime dónde.





