La reconocida presentadora colombiana Ana Karina Soto volvió a hablar sobre uno de los momentos más oscuros de su vida: la filtración de un video íntimo que grabó su expareja Pedro Palacio en 2008, justo cuando su carrera en televisión comenzaba a despegar.
En una reciente entrevista en el programa Mujeres sin filtro, Soto relató con detalles cómo aquel episodio marcó su vida personal y profesional, además de recordar la traición que sufrió por parte de quien en ese momento era su pareja sentimental.
¿Quién fue la expareja que filtró el video de Ana Karina Soto?
El responsable de la filtración fue Pedro Palacio, actor y expareja de la presentadora. Según contó Ana Karina, el video fue grabado sin su autorización durante una relación en medio de los Carnavales de Negros y Blancos en Pasto.
Ella narró que, mientras estaban juntos, notó que su pareja sostenía el celular y al preguntarle qué hacía, él le aseguró que estaba apagando el dispositivo. Sin embargo, días después comprobó que existía una grabación íntima, la cual fue divulgada sin su consentimiento.
¿Cómo afectó este hecho a Ana Karina Soto?
El impacto fue devastador. En 2008, la carrera de Ana Karina apenas comenzaba y el video filtrado circuló rápidamente, exponiéndola al escrutinio público y generando un daño emocional profundo.
“Fue un momento muy doloroso, una traición difícil de perdonar”, comentó la presentadora, quien calificó a su expareja como una persona hipócrita y detestable. Aunque el hecho la marcó, con el tiempo logró sobreponerse y consolidar su trayectoria en la televisión colombiana.
Pedro Palacio siempre negó que el video fuera la causa principal de su ruptura con Ana Karina Soto. Sin embargo, para ella el daño ya estaba hecho, pues lo que más le dolió fue la traición de confianza y la vulneración de su intimidad.
Ana Karina Soto y las nuevas filtraciones en 2025
Más de una década después, el nombre de Ana Karina Soto volvió a ser noticia por un nuevo ataque a su privacidad. En 2025, junto a su esposo, denunció ante las autoridades colombianas un hackeo y la filtración de imágenes privadas.
El caso fue remitido a las unidades de delitos cibernéticos, con el objetivo de visibilizar la gravedad del ciberacoso y alertar a la ciudadanía sobre los riesgos de la exposición digital.





